jueves, 3 de febrero de 2011

¿Sos capaz de enfocarte?


Hoy quiero hablar de algunos patrones de pensamientos que tenemos los cristianos, patrones que se han recibido y se han ido pasando desde hace muchos años, quiero pensar que todos estos patrones han sido ignorados por los líderes por desconocimiento de la escritura, quiero pensar en su inocencia más que por obviar algunos temas de conveniencia, los líderes que ministran en algún área en la casa de Dios son los que deben de instruirse mucho más, y son responsables  de lo que comparten o transmiten, porque los oyentes son captores y transmisores de la verdad o del error que se les enseñe.
¿Porque cambiar si ya está resuelto?,  los oyentes muchas veces en su comodidad de asistir y nada más, no escudriñan la Biblia como manda el Señor, claro, se nos ha dicho que "no debemos dudar, porque el que duda es como la ola del mar" no debo dudar de la Biblia, pero tengo el derecho y el deber de examinar lo que dicen los hombres y mujeres a la luz de la palabra y puedo dudar de ellos. Las falsas doctrinas no son refutadas y por ende son aceptadas como verdades únicas, vuelvo a decir, por ignorancia o por conveniencia, fíjese que dice Hechos 17:11 por favor léalo ¿porque no lo hacemos? La palabra que se nos enseña debe ser examinada, porque ahí viene el error, cuando cómodamente aceptamos cualquier mensaje. A no ser que el que enseñe se crea infalible y no acepte que esta cayendo en el error.
Todos tenemos la capacidad intelectual de discernir por nuestra propia cuenta, las consecuencias  de no escudriñar e impartir incorrectamente no pasarán inadvertidas delante de Dios, la sensación que tengo es; que se perdió el temor a Dios, "si le sacas o si le agregas" Apocalipsis 22:18 y 19. He conocido a personas que han discutido falsas doctrinas, que después de ser desafiados  en la búsqueda del error han seguido con su patrón de pensamiento, muy triste.
Estamos perdiendo el enfoque. Gritar en la iglesia es otro tema, ya sea predicando u orando ¿Ud. cree que por gritar a volúmenes irritantes, los oyentes considerarán más espiritualidad que si se hiciera en un tono como se debería hablar normalmente?, porque la oración es eso precisamente, hablar con Dios, no gritar con Dios, cuando la Biblia menciona “con voz en cuello” es para que lo hagas en privado, nadie tiene que saber por cuantas personas estas orando, ni lo bueno que sos haciéndolo, ni las lindas palabras que te salen, quizá si te gusta hablar mucho tendrías que dedicarte a ser político, Jesús nos manda a cerrar la puerta y orar en secreto.  Eh aquí como están las iglesias, vacías, sin doctrina y sin rumbo, creyendo además que Dios es un viejo sordo que debería ir al otorrinolaringólogo, por eso nosotros debemos de gritarle.
Usamos el púlpito, muchas veces, para hablar de nosotros mismos, para decir, indirectamente, que todo lo malo que le pasa a Ud. es porque no ora, porque no lee, porque no busca, (puede ser que en parte sea así, solo en parte) se habla de lo bueno que soy, de las muchas horas que oro, de los devocionales que hago,  de la linda familia que tengo, de las bendiciones que recibo por obedecer; principalmente si ando mal en las finanzas te leen Malaquías 3:10 como para recordarte en que estas fallando, (aunque lejos estas de ser bendecido por ese texto, más bien, estas maldecido) convirtiendo así la predica, en una laaaaaarga e intolerante charla que al final, después de unos minutos uno se empieza a distraer porque comienza el aburrimiento y los pensamientos como: ¿si me voy a casa? ¿Si vengo después como para no quedar mal? o lo más triste, ¿para qué he venido hoy? ¿Cuándo terminará? , mejor  hubiera sido quedarme en casa, cuando en realidad el púlpito es un lugar donde se DEBE impartir la correcta enseñanza de la palabra de Dios, donde todos deberíamos debatir sobre tal o cual texto, llegando así al conocimiento correcto y en conjunto con el pueblo, sacando dudas, temores, inseguridades y aún, miedos. La palabra misma es la que convierte y golpea en el corazón, no necesitamos retar a la gente, tampoco necesitamos gritar en la predica como en la oración  hasta tener que tomar agua porque la garganta comienza a agrietarse como la tierra por falta de agua, o, se les cambia la voz porque las cuerdas vocales están a punto de estallar; siempre me pregunto, ¿qué pensará la gente inconversa que pasa por fuera de la iglesia? ¿Le soy sincera? Me da mucha vergüenza de decir que allí me congrego.
¿Leemos que esto hacía Jesús en cuanto a la ministración? no lo he leído o capaz a mi Biblia le faltan hojas, lo que sí dice es que Jesús oraba toda la noche, se apartaba para estar solo, y cuando salía a ministrar sus palabras eran: "levántate, tus pecados te son perdonados" "vete y no peques más" "tu fe te ha sanado" etc. etc. etc. Y  enseñanzas que encontramos hoy en la Biblia como la del sermón del monte.  Jesús no hacía el cuadro típico que se hace antes de orar por una persona, sus palabras mansas y con gran autoridad no podían y no pueden hoy ser resistidas por el enemigo.
Una vez estuve presente cuando entre cuatro personas de la iglesia oraban por una persona, dos la tocaban según conocían sus dolencias, le ponían los brazos al lado del cuerpo, porque por lo visto el cruzado de brazos afecta al Señor y no puede obrar por alguna extraña razón que desconozco,  el que dirigía esta oración de sanidad gritaba de una forma tan desaforada que me dio vergüenza, y mucha,  uno lo tocaba  por un lado el otro por el otro y los dos a la vez, por favor!!!! , ¿Dígame si esto no es un circo? porque si Ud. que lee esto me dice que no es así, entonces tenemos biblias diferentes, "quítese todo griterío" “hágase todo con orden”, Dios no es sordo ni Dios de desorden, por favor!!!! ¿Creemos que ganaremos almas para Cristo de esta manera?, le digo rotundamente ¡NO! Salen corriendo de las iglesias evangélicas, diciendo aquí no entro más, como una persona me comentó una vez “me dio tanto miedo” sentir gritar, que quería irme a mi casa lo más pronto posible. Nunca más piso la iglesia. Y decimos cómodamente, “son excusas”, no quieren ir, ya estamos acostumbrados a este patrón.  No sabemos cómo vienen las personas a la iglesia, un poco más de ética cristiana no estaría mal.
¿No nos dice la escritura que aún la sombra de Pedro sanaba los enfermos? ¿Qué les dice de esto? ¡¡¡¡¡La sombra!!!!!! . Creo sinceramente que esto resume muchas actitudes.
 "Conocerán la verdad y la verdad los hará libres", habla de conocer la verdad sobre Jesús a través de las escrituras, si no lo conozco no voy actuar como El, entonces la conclusión es “NO CONOCEMOS A JESÚS, NI AÚN, LOS QUE DICEN CONOCERLO” para que tengamos abierta las puertas de los hogares, debemos de tener una  ética cristiana que nos diferencien del resto, nuestro líder máximo es Jesús y debemos imitarlo en todo, EL mismo nos dice “sed imitadores de mi como yo…”.  Leamos la biblia con corazón abierto, dejemos de lado el lugar que ocupamos y revistámonos de la humildad que se requiere para ser como Jesús, así como Nabucodonosor tuvo que bajarse del caballo y bañarse en aguas que no eran limpias, para recibir sanidad a su lepra, solo  fue sanado por la obediencia, no por el agua, aunque el mismo no quiso meterse, sus siervos le intimidaron para que lo hiciera, ese es el problema, reconocer que,  por más encumbrado que me sienta, hay personas de más “abajo” que también son usadas por Dios y tienen el deber de escucharlas y reconocer que tienen razón, pienso, en lo personal, que cuando viene de ciertas personas que tienen peso en las iglesias por el status, tenemos el ánimo abierto como para decir, debe ser así, ahora, cuando vine de otras, mmmmmmm…..ahí no es de Dios.   
¿Cómo vamos a lograr esto? “Y mayores cosas harán de las que yo hago”, si todavía se están usando  prácticas rancias, un poquito de ley y otro poquito de gracia, batimos todo y hacemos una tortilla.
Todos estamos fallando y pecando, he cometido errores que no quise cometer y voy a seguir cometiéndolos porque no soy perfecta,  pero estoy abierta a lo que Dios me hable, debemos de estar  dispuestos a declinar y confesar que hay muchas cosas que cambiar, para los que callan, para los que se esconden por miedo a perder el cerdo, opte por la gracia, opte por Jesús, ¿a qué le teme?
Decido compartir algo de lo que he visto a través de mis años de creyente, lo que he escuchado de otras personas y conforme lo que el Espíritu de Dios me dio, le guste o no, porque mi compromiso y su compromiso no es con hombres y mujeres, ni con denominaciones,  es con Dios, y es EL, el que le va pedir cuentas, las personas pasan, y todo lo que hacemos y decimos tiene consecuencias eternales, no lo olvidemos.
Sea bendecido ricamente.

martes, 1 de febrero de 2011

Diferencias entre la Ley y la Gracia

La ley es Dios prohibiendo, La gracia es Dios concediendo.
La ley es lo que yo debiera ser para Dios, La gracia es lo que Dios ya hizo por mí.
La ley estaba reglamentada por 613 ordenanzas, (365 eran maldiciones o consecuencias por violar o no cumplir la ley y 248 eran bendiciones o beneficios por acatar la ley). La gracia está reglamentada por la ley del amor. (La ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús…).
La ley mataba al que la infringía, La gracia vivifica al que la quebranta, (a través del perdón)
La ley era un hayo (conductor) a Cristo. La gracia es Cristo nuestro conductor.
La ley es procurar ser salvo. La gracia es ser salvo sin procurar.
La ley decía; haz esto y vivirás. La gracia dice; reposa y disfrutaras.
La ley custodiaba a Israel en un redil. La gracia custodia al nuevo Israel en un rebaño.
La ley era un fiscal (Moisés). La gracia es un abogado (Jesucristo).
La ley condenaba irremisiblemente. La gracia justifica gratuitamente.
 La ley era un sistema de prueba y exigencia. La gracia es un tesoro de favores y misericordia.
La ley gritaba apedréala-o, mátala-o. La gracia te dice; vete y no peques más.
La ley era Moisés en el Sinaí. La gracia es Cristo en Sion.
En la ley la oveja moría en las manos del pastor. En la gracia El Pastor muere por las ovejas.
La ley tenía las sombras de Cristo. La gracia es el cumplimiento de aquellas sombras a la luz de Cristo.
La ley estaba llena de ritos, figuras, ceremonias y ordenanzas. La gracia está llena del Espíritu de libertad.
La ley era el sacerdocio de Aaron. La gracia es el real sacerdocio de Cristo.   
La ley es la vivencia del yo. La gracia es por Él, en Él y de Él en la vida de Cristo.
La ley era un ministerio de condenación. La gracia es un ministerio de reconciliación.
En la ley los tres pilares eran; el día del sábado, las comidas santas y la circuncisión. En la gracia los tres pilares fundamentales son; La fe, El amor y la paz.
El énfasis de la ley eran las obras (obras muertas). El énfasis de la gracia es solamente en la fe de y en Cristo.
En la ley no había provisión para el amor ni el perdón. En la gracia sobreabundó el amor perdonando multitudes de pecados y quitándolos del medio.
La ley era el viejo pacto, un pacto con defecto, un pacto de obras dado para carne. La gracia es el nuevo pacto, el pacto eterno bajo mejores promesas, un pacto dado para el espíritu, un pacto de fe.
La ley era la senda antigua. La gracia es el camino nuevo y vivo que El nos abrió.
La ley tipificaba y simbolizaba. La gracia es la imagen misma, la realidad.
La ley fue y es un velo. En la gracia miramos a cara descubierta.
La ley fue una gloria que pereció, pasajera. La gracia es una gloria perdurable, eterna.
En la ley el espíritu del ser humano estaba preso y apartado de Dios. En la gracia Cristo nos libertó y su Espíritu se unió al nuestro en un mismo Espíritu con Él.
En la ley había un régimen, un reino de muerte. En la gracia nos regimos bajo el nuevo régimen del espíritu, reinando en la vida de Cristo. (Fuimos trasladados).


La ley del diezmo también es obsoleta.

Hace alrededor de siete años, leyendo el libro de  Gálatas 3:10 al 12, Dios trajo luz a mi vida sobre un tema polémico como lo es el diezmo, no debería ser así, pero lo es, lamentablemente por esta falsa doctrina muchos se han perdido, ¿habrán responsables? Ingreso un comentario que no es de mi letra y puño, pero donde pude canalizar una pequeña parte de todo lo que Dios me mostró en aquel momento. ¡A Dios sea la GLORIA!

"Este pequeño folleto al que me he referido dice que el diezmo, significa el 10% de sus ingresos, y que es también una ordenanza del Nuevo Testamento. El folleto cita: Lucas 11:42: “¡Ay de vosotros, fariseos! Porque diezmáis la menta, la ruda y toda hortaliza, pero pasáis por alto el juicio y el amor de Dios. Es necesario hacer estas cosas, sin pasar por alto aquéllas.”
De este versículo, el escritor del folleto, deduce que dar el 10% del total era una enseñanza del Nuevo Testamento. Veamos si este "razonamiento" es correcto.
Jesús nació bajo la ley. “Ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido” Simplemente porque Jesús dijo esto en Mateo 5:18, no significa que estaba enseñando el Nuevo Pacto. El Nuevo Pacto no es el conjunto de libros desde Mateo hasta Apocalipsis. No se ratificó el Nuevo Pacto hasta que Jesús ofreció Su sangre en el cielo, que fue después de Su resurrección. Hasta entonces, el Viejo Pacto, y el Sacerdocio Levítico estaban todavía en vigor. Jesús mismo les dijo “hagan lo que ellos les digan, pero no lo que ellos hacen” (Mateo 23:1-4) (Recuerde, Jesús estaba hablándole a un pueblo Judío que estaba bajo la Ley Mosaica. No se aplique lo que fue dicho a otra gente bajo otra administración)
Ahora, no es interesante que lo qué los Fariseos diezmaban fuesen productos de la tierra. No diezmaban la pesca, las gemas, los tejidos, etc. Pero aunque diezmaran las más pequeñas de las semillas, la palabra a ellos fue de "¡ay de vosotros!" no "bienhechor pero fiel diezmador". (Lucas 11:42) El otro relato del diezmo que cita el autor del folleto inadecuadamente está en Lucas 18:12-14: Entre el diezmador que "ayunaba dos veces a la semana y daba diezmos de todo lo que poseía" y el publicano, un pecador - fue el pecador quien se "fue a su casa justificado" y no el diezmador. ¡Tantas bendiciones para los diezmadores!
Se debe señalar en este momento, que Jesús condenó al Fariseo que diezmaba hasta las más pequeñas semillas, pero descuidaba otras partes de la ley que trataban del justo juicio y del amor de Dios. “Mas ¡ay de vosotros fariseos! que diezmáis la menta y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios.” (Lucas 11:42 y Mateo 23:23)
También hay que tener presente que cuando Jesús dijo a la gente que cumplieran los mandamientos de Moisés, Él no estaba condonando sus mandatos y acciones. Él reconocía la autoridad que Dios estableció. El Sacerdocio Levítico era válido, establecido por Dios mismo. Pero cuando el árbol no produjo el fruto del reino, Él lo maldijo. Cuando uno estudia el fruto de la Ley de Moisés y el Árbol del Conocimiento del bien y del mal, encuentra grandes similitudes, y verdades poderosas. La Ley nos dice lo que es bueno o malo, pero ella solo produce muerte, porque por la Ley nadie será justificado. La Ley solo fue hasta que llegara la simiente prometida y esa fue Jesús, el Mesías.
En resumen entonces, el Nuevo Pacto no comenzó con el Evangelio de Mateo. Comenzó cuando las cosas celestiales que eran sombras de los bienes venideros, fueron rociadas con la sangre del Cordero, de Jesús el Mesías. Jesús habló bajo la Ley de Moisés, y dijo a los que le escuchaban que la guardaran porque estaban todavía bajo ella. También les dijo que no hicieran como aquellos intérpretes de la Ley que "invalidaban la palabra de Dios mediante la tradición ". Cuando uno estudia el sacerdocio de Israel, sus prácticas políticas, religiosas y económicas, y las compara con el sistema eclesiástico del Cristianismo hoy en día, se sorprende de su similitud. Los diezmos han producido muchos templos físicos, (iglesias, monasterios, catedrales etc.) pero no se ha manifestado en el verdadero templo de Dios. El diezmo fue solo una sombra de lo que el espíritu de amor da, no basado en porcentajes."

Cristo tuvo que cumplir la ley, toda, porque nació y murió bajo ella, solo después de su resurrección empezó la gracia,  Él enseño de la gracia. (El sermón del monte, mateo 5:1 al 7:29.)


Leean, entiendan y no pequen más.

Diezmos, séptimos días y sacerdocios estilo levítico abolidos por Cristo. También el decálogo.
2 Corintios 3:6-17 lo enseña categóricamente. ¿O nos equivocamos?
Estimado pueblo puertorriqueño, y pueblos todos, apelamos a su inteligencia, objetividad y sinceridad para el entendimiento de estos temas. Solo importa la verdad divina al respecto. Tiempo en el escenario religioso, cantidad de obras caritativas o número de feligreses no determinan quiénes, o cuáles iglesias, poseen la verdad. ¿Concurre usted, respetado lector? Pues, cordialmente, le invitamos al análisis, sin pasiones o prejuicios.
Planteamos que el Espíritu Santo enseña, en 2 Corintios 3:6-17, la abolición del Antiguo Testamento en su totalidad, no exceptuándose diezmos, séptimos días, abstención de ciertos alimentos, instrumentos músicos en culto, el sacerdocio levítico o el decálogo. La clara enseñanza de este texto, ¿quién es capaz de refutarla?
(3:6) “El cual (Dios) asimismo nos hizo ministros   (a los apóstoles, evangelistas, maestros y obispos) competentes (aptos, idóneos, peritos) de un nuevo pacto (del Nuevo Testamento de Cristo, y no del Viejo de Moisés), no de la letra (del Antiguo Testamento) sino del espíritu (del “Espíritu del Señor” , 3:17); porque la letra mata ( “Pues nada perfeccionó la ley” , Hebreos 7:19 .), mas el espíritu vivifica.” (“Toda la verdad” dada por el Espíritu Santo, Juan 14:13, y no por Moisés, imparte vida espiritual).
(3:7) “Y si el ministerio (conjunto de leyes espirituales) de muerte (Resultaba en muerte espiritual, pues ninguno podía obedecerlo perfectamente) grabado con letras en piedras (He aquí la identificación inequívoca de aquel ministerio. ¡Es el de los diez mandamientos! Bien se sabe que estos fueron grabados con letras en dos tablas de piedra. Así pues, el decálogo, representativo de todo el Antiguo Testamento, el Espíritu Santo lo cataloga como un “ministerio de muerte”. Por tanto, todo cristiano debe tenerlo como tal.), fue (tiempo pasado) con gloria (Tenía gloria mientras estaba vigente durante la Era Mosaica. No rige durante la Era Cristiana.), tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro (Según Éxodo 34:29-35 , “descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio… la piel de su rostro resplandecía” . Estos hechos prueban que las “piedras” de este versículo son las dos del decálogo, y no “las piedras” del monte Ebal, sobre las que Josué escribió “una copia de la ley de Moisés”, Josué 8:30-32) la cual había de perecer,” (Perecería la gloria de Moisés. Pereció al Cristo abrogar en su totalidad la Antigua Ley de Moisés. “Porque de tanto mayor gloria que Moisés es estimado digno” Cristo, “cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo” , Hebreos 3:1-6 .)
(3:8) “¿cómo no será más bien con gloria el ministerio (conjunto de leyes espirituales) del espíritu?” (“Del espíritu”, implicando vida y libertad, contrasta con “de muerte”. Este nuevo ministerio es el Nuevo Testamento de Cristo, siendo, en la actualidad, el único que posee “gloria”.
(3:9) “Porque si el ministerio de condenación” (Específicamente, el decálogo, y por ende, todo el Antiguo Testamento. Este condena; no salva. “Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley”, Gálatas 3:10. Ningún israelita, con la excepción de Cristo, lograba cumplir “todas las cosas… de la ley“, cayendo todos bajo “condenación”) fue (tiempo pasado) con gloria, mucho más (grado superior) abundará en gloria el ministerio de justificación.” (El Nuevo Testamento, “la ley de la fe“, es “mucho más “glorioso que el Antiguo. Es “de justificación“, y no “de condenación“, porque su mensaje céntrico establece que “el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley”, Romanos 3:27-28.)
(3:10) “Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso (El decálogo ya no es glorioso) en este respecto, en comparación con la gloria más eminente (La gloria más elevada y fulgorosa del Nuevo Testamento.)
(3:11) “Porque si lo que perece (Lo mismo que “lo que fue glorioso”, es decir, el decálogo, y por ende, todo el Antiguo Testamento. “Perece”, o sea, “acaba, fenece, deja de ser”, verbo aplicado directamente al decálogo.) Tuvo (pretérito perfecto) gloria, mucho más glorioso será lo que permanece (tiempo presente). (Una vez ratificado, Gálatas 3:15, y puesto en vigor, comenzando en Pentecostés del año 33 d.C., el Nuevo Testamento permanece vigente hasta el fin de la Era Cristiana.)
(3:12-13) “Así que, teniendo tal esperanza (“Aguardamos por fe la esperanza de la justicia”, Gálatas 5:5) usamos de mucha franqueza (Atributo imprescindible para llegar a la verdad sobre estos temas.); y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin (término, consumación) de aquello (el Antiguo Testamento, incluso el decálogo) que había de ser abolido (Dejado sin vigencia. El Antiguo Testamento fue abolido en su totalidad.)
(3:14) “Pero el entendimiento de ellos (los judíos, los judaizantes) se embotó (Se puso obtuso o torpe.); porque hasta el día de hoy (cerca del año 57 del Siglo I, fecha para la composición de 2 Corintios, habiendo comenzado la Era Cristiana en el año 33 d.C.) cuando leen el antiguo pacto (El Antiguo Testamento, no exceptuándose el decálogo. Existe un solo “antiguo pacto”, compuesto tanto de leyes morales como de rituales. “Aquello “que el Espíritu Santo llama “antiguo pacto” ya lo había llamado “ministerio de muerte” o “ministerio de condenación”, claramente dando a entender que los tres términos abarcan el conjunto total de leyes dadas a Moisés en Sinaí. No divide aquel “antiguo pacto” en dos partes sino que lo presenta como un todo. Dividirlo en “ley moral” que, alegadamente, “continúe para siempre” y “ley ceremonial que fue abolida”, ha de verse como una artimaña de mentes que intentan defender, obstinadamente, su práctica de guardar ciertas leyes del “antiguo pacto”), les queda el mismo velo no descubierto (No ven. No entienden que el “antiguo pacto” fue abolido. Lo leen y lo aplican como si aún estuviera vigente. El “velo” de la incomprensión, o bien sea del fanatismo religioso, los rinde incapaces de ver la verdad.), el cual por Cristo es quitado.”
(3:15) “Y aun hasta el día de hoy (También, ¡aun hasta el año 2006!), cuando se lee a Moisés (Sinónimo de leer el “ministerio de muerte” o el “de condenación”, es decir, el “antiguo pacto”.), el velo está puesto sobre el corazón de ellos.” (Pues, leen “a Moisés” como si este fuera igual, o aun superior, a Cristo mismo, enseñando y acatando  mandamientos del “antiguo pacto”.)
(3:16) “Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.” (Deducción ineluctable: quien lee y obedece el “antiguo pacto” de Moisés, o cualquier parte de él, teniéndolo por aun vigente, ¡aún no se ha convertido “al Señor”! Al comprender y aceptar que Cristo abolió “en su carne… la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas”, Efesios 2:14-16 , “el velo se quitará” . Entonces, podrá conocer y disfrutar la gloriosa libertad que ofrece Cristo en su Nuevo Testamento. “Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (3:17).
En definitiva, este texto enseña la abolición de todo el Antiguo Testamento. Ningún mandamiento relacionado con diezmos, el sacerdocio levítico o el culto judío ha sido incorporado en el Nuevo Testamento. El Nuevo Testamento no es el Antiguo enmendado sino una nueva constitución espiritual para un nuevo Reino espiritual, la iglesia. “Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo… Ni echan vino nuevo en odres viejos” ( Mateo 9:16-17 ). El Nuevo Pacto es “paño nuevo”; es “vino nuevo”.
Para la iglesia, el Antiguo Testamento todavía es útil como fuente inspirada de historia, ejemplos instructivos ( 1 Corintios 10:1-11 ), proverbios, poesía piadosa, “palabra profética… que alumbra en lugar oscuro” ( 2 Pedro 1:19-21 ), etcétera, pero ninguna congregación fiel a Cristo comete el error mayúsculo de enseñarlo o practicarlo como estuviera vigente para el pueblo actual de Dios.
Clavado el Antiguo Testamento en la cruz, anulado y quitado de en medio ( Colosenses 2:14-16), no estamos “sin ley… sino bajo la ley de Cristo” ( 1 Corintios 9:21). Este “mejor pacto” ( Hebreos 8:6-7 ), lejos de ser meramente un “nuevo convenio” en torno a los mandamientos de aquel “primer pacto” , o la “espiritualización” de aquel, es todo un nuevo “testamento” , cuyo “testador” es Cristo ( Hebreos 9:15-17 ). Su nuevo código moral, superior al del decálogo (Ejemplo: “Oísteis que fue dicho… Pero yo os digo…”, Mateo 5:21-48.), como además sus nuevos mandamientos que gobiernan la iglesia fundada por Cristo, son expuestos ampliamente en los veintisiete libros que lo componen. Porfiar, diciendo “Si el decálogo fue abolido, ¡podemos robar y matar”, lo hace la mente que aún no aprecia el más excelente código moral del Nuevo Testamento.
“Decidme, los que queréis estar bajo la ley”, reta el apóstol Pablo a los judaizantes de su época. Al igual que en el Siglo I, hoy por hoy muchos “cristianos” desean estar “bajo la ley” antigua de Moisés, justificando sábados, diezmos, sacerdocios estilo levítico, primicias, incienso y demás “ordenanzas de culto” del “primer pacto” ( Hebreos 9:1-10 ). Estos afrentan a Cristo, pecado grave que los separa del Señor y de la salvación. “De Cristo os desligasteis, los que por la ley (toda la antigua de Moisés, o cualquier parte) os justificáis; de la gracia habéis caído” ( Gálatas 5:4). ¿Cómo cantarlo más claro? Esta llana sentencia alarmante realza la importancia del tema. Romper las cadenas de vicios, violencia e inmoralidad es fundamental para salvación. También rehusar sujetarse al “yugo de esclavitud” del Antiguo Pacto ( Gálatas 5:1). La “nueva creación” (la iglesia, el nuevo hombre) anda, lógicamente, conforme al Nuevo Testamento ( Gálatas 6:15), no inmiscuyendo los dos pactos.
Tal cual los fariseos del Siglo I, los modernos judaizantes “atan cargas pesadas y difíciles de llevar” ( Mateo 23:4), cargas onerosas de diezmos, séptimos días y sacerdocios desaprobados. Mérito ninguno obtiene quien las lleva, pese a que lo haga gustosamente. “Pues toleráis si alguno os esclaviza… os devora… toma lo vuestro… se enaltece… os da de bofetadas” ( 2 Corintios 11:20). En la actualidad, esta misma mentalidad servil y atontada crea multitudes de “esclavos” espirituales, los que sirven y sostienen a fuertes amos de error, mercadería e inmoralidad. ¿Hasta cuándo?, ¿No es hora de liberarse? “A libertad” Cristo llama. “Solamente que no uséis la libertad como ocasión a la carne” ( Gálatas 5:1-12). El Nuevo Testamento es “la perfecta ley, la de la libertad” ( Santiago 1:27). Su “verdad os hará libres” ( Juan 8:32), abriendo paso a la salvación. “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad mediante el Espíritu” ( 1 Pedro 1:22). Toda alma que se arrepiente, bautizándose enseguida “para perdón” ( Hechos 2:38 , 47; 22:16), Cristo la libera de culpa, añadiéndola a su iglesia, donde sirve a Dios “bajo el nuevo régimen (ley, pacto, ministerio) del Espíritu y no bajo el régimen de la letra” (la antigua ley mosaica) ( Romanos 7:1-6 ).
Hasta donde se sepa, una sola iglesia enseña estos temas con todo rigor bíblico, a saber, la “Iglesia de Cristo”, siendo ella la alternativa a iglesias que siguen imponiendo yugos del Antiguo Testamento. Sin soberbia, jactancia o pretensión de “perfección absoluta”, obsequia este estudio al pueblo, motivada solo por el deseo de compartir la libertad que disfruta con toda persona inteligente y objetiva, amante de la verdad, libertad y salvación, amando a Dios sobre todas las cosas.

Dios no es un Dios de oferta y de demandas

La Ofrenda
     Es Mandamiento. 1 Cor. 16:1,2 "En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que or­dené en las iglesias de Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas".
     La palabra "guardándolo" significa "atesorándolo". Esta palabra autoriza la tesorería de la iglesia. Cada iglesia debe recolectar dinero cada domingo; no debe haber colectas especiales ("para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas"). Es el único texto que explica cómo la iglesia junta dinero. Pero este dinero recolectado cada domingo se em­plea para toda obra de la iglesia. Por ejemplo, de estos fondos la iglesia de Fili­pos envió ayuda a Pablo (Filipenses 4:15,16). Pablo recibió salario de iglesias (2 Cor. 11:8). Pero la Biblia no habla de ofrenda en otro día; por lo tanto, sabemos por inferencia necesaria que la única ofrenda es la del primer día de la semana, y el dinero se usa para toda función bíblica de la congregación.
¿El Diezmo?
Cristo no impone el diezmar sobre la iglesia. Los judíos pagaron el diezmo para sostener a los levi­tas (Núm. 18:21). El diezmo corresponde a los impuestos que pagamos al gobierno, porque en el judaísmo el gobierno civil era parte integral de la religión. Los levitas eran sacerdotes, maestros, jueces, ma­gistrados, cantores, porteros, etc.; ellos sirvieron en muchas capacidades reli­giosas y civiles.
     Bajo la ley de Moisés la gente ofren­daba. Hay muchos textos en el Antiguo Testamento que hablan de varias clases de ofrendas, y eran voluntarias como las que hacemos nosotros.
     Aunque la ley de Cristo no requiere un porcentaje fijo que debiéramos ofrendar, es importante recordar que todo cristiano ofrenda algún porcentaje de su sueldo o ganancia (10% ó 20% ó 5% ó 100%). Pero la Biblia no especifica cuánto, sólo que seamos generosos. Es importante que el cristiano considere bien cuánto da al Señor. ¿Sembramos escasa­mente o generosamente?
     ¿Cuánto Pues? Tenemos que responder con textos bíblicos, sin imponer opiniones humanas. Los sectarios exigen el diezmo y más, pero éstos van más allá de lo que está escrito.
     "Según Haya Prosperado" (1 Cor. 16:2). Aquí está la ley de Dios: que cada cristiano haga su ofrenda "según haya prosperado". No quiere decir "según lo que le haya sobrado" después de comprar comida y ropa, y después de pagar deudas, etc. Significa lo que hayamos recibido de sueldo o como ganancia de nuestro nego­cio. Debemos dar según Dios nos haya prosperado, y no según lo que nos haya quedado después de todos los gastos.
     "Conforme A Lo Que Tengáis" (2 Cor. 8:11). Dice Pablo "si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene". Hech. 11:29 dice, "los dis­cípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los her­manos que habitaban en Judea". Pero Dios alaba a los que dan más allá de sus fuerzas: Mar. 12:41-44, la viuda que "echó más que todos" porque "de su pobreza echó todo lo que tenía"; Jn. 12:3 María ungió a Jesús con un perfume que valía el salario de casi un año entero (Mar. 14:5, el denario era el salario de un día de tra­bajo); Hech. 4:34,35 "todos los que poseían heredades casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad". 2 Cor. 8:4 "han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas".
     Dar Como Propuso. Otro pen­samiento clave para que la ofrenda sea aceptable a Dios es que "cada uno dé como propuso en su corazón" (2 Cor. 9:7); es decir, decidir en su corazón qué canti­dad o qué porcentaje de lo que reciba dará al Señor. Una causa principal de la falta de ofrendar de muchos hermanos es que ellos simplemente no proponen dar. Van al culto sin haber propuesto dar según Dios les haya prosperado, y dan cualquier cosa que hallen en su bolsa o bolsillo. La palabra "proponer" significa "tener intención de hacer alguna cosa". Si algún hermano llega al culto sin "tener intención" de antemano de ofrendar correctamente, desde luego no lo hará. Desde el día en que se recibe el sueldo (o la ganancia de la cosecha, de la empresa del negocio que sea) uno debe proponer ofrendar con mucha grati­tud al Señor.
     El proponer con respecto a ofrendar es como el proponer de pagar el alquiler de una casa, o de hacer los pagos men­suales de alguna compra. Es cuestión de hacer las cosas decentemente y con orden, y de ser cumplidos, siempre dando primer lugar al Señor.
     Escasamente, Generosamente. "El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosa­mente, generosamente también segará" (2
Cor. 9:6). El sembrador siembra ge­nerosamente, porque quiere cosecha abundante.
Pero muchos hermanos no aprenden esta lección con respecto a la ofrenda. Para muchos la ofrenda es una limosna, una propina, el billete o la mo­neda que por casualidad tenga en su poder en el momento de recolectar la ofrenda, que ni se echará de menos cuando se da. Hay iglesias grandes que dan ofrendas bien raquíticas, simplemente porque no han sido enseñadas a ofrendar bíblicamente. Convencemos a los secta­rios del error del diezmo, y se bautizan en la iglesia de Cristo creyendo que la ofrenda no es importante, que en cuanto a lo monetario no les cuesta nada ser cris­tianos.



Estudio sobre los diezmos que tanto se reclaman, aún, con maldiciones sobre los creyentes. Amén Señor Jesús.

"¡Los diezmos del Antiguo Testamento
fueron abolidos! Rigen leyes distintas
en el Nuevo Testamento."
Orientación importante.
     Respetado estudioso de las Sagradas Escrituras, al recopilar el que escribe los datos de la Biblia sobre "diezmos", no tengo la menor intención de enseñar o implicar que el cristiano, librado por Cristo de la ley del diezmo, no esté en el deber de aportar generosamente para la gran obra del Señor en la tierra. Muy al contrario, mi convicción es que la generosidad del cristiano ha de superar aun la del israelita. Por favor, lea todo el estudio antes de emitir evaluaciones o hacer preguntas. Tal parece que algunos lectores no pasan más allá del título, pues nos hacen preguntas contestadas ampliamente, por ejemplo: "Si los diezmos fueron abolidos, ¿cómo se sostienen los pastores o evangelistas?" A continuación, un breve esquema del contenido de este estudio:
- Las preguntas del 1 al 22: los diezmos en el Antiguo Testamento -Abraham, Jacob y Leví.
- Las preguntas del 23 al 26: los diezmos en el Nuevo Testamento - Mateo 23:23 y Hebreos 7:1-10 .
- Las preguntas del 27 al 41: la práctica del la iglesia primitiva, el sostenimiento de obreros según el Nuevo Testamento y la generosidad admirable de los cristianos maduros.

Texto del estudio.
     Amigo lector, ¿pertenece usted a una congregación, iglesia, concilio o movimiento que exige el diezmo? ¿Predica su pastor con mucha insistencia que todos los feligreses deben diezmar? ¿Censura él duramente a quienes no lo hacen, amenazándolos con castigos, incluso la excomunicación? Al demandar el diezmar, ¿acaso están los pastores cometiendo el error mayúsculo de sojuzgar a los creyentes en Cristo a un yugo que fue quitado? ¿A una ley que fue abrogada? ¿Cuestiona usted, como lo hacen muchas personas sinceras, la validez bíblica del diezmo como ley para la iglesia del Señor? Quizá se encuentre usted entre el número creciente de quienes no asisten a ninguna iglesia porque no están de acuerdo con el diezmo, pero no conocen a ninguna iglesia que no lo pida?
     Ya que muchos creyentes tienen inquietudes referente al diezmo, tenemos a bien presentar el siguiente estudio sobre el tema. Lo hacemos valiéndonos del formato sencillo de preguntas y respuestas.
1.  ¿Qué significa la palabra “diezmo"?
-La décima parte.
2.  ¿Dónde menciona la Biblia por primera vez los diezmos?
-En Génesis 14:20 . Abraham dio “los diezmos de todo” ,  o "del botín" ( Hebreos 7:4 ), a Melquisedec, rey y sacerdote de Salem (Jerusalén). Se alude a este suceso en Hebreos 7:1-11 , donde Melquisedec es presentado como tipo de Cristo.
3.  ¿En qué consistían los diezmos entregados por Abraham a Melquisedec?
-Eran “del botín” ( Hebreos 7:4 ), es decir, de los bienes materiales rescatados por Abraham cuando este derrotó a los reyes del oriente ( Génesis 14:1-20 ).
(Para un estudio bastante completo de Melquisedec como tipo de Cristo, Hebreos 7:1-10 y Génesis 14:17-20 , se recomienda el artículo: " ¿ DIEZMOS en la IGLESIA ? Melquisedec, Abraham y Cristo. ¿Debemos los cristianos diezmar porque Abraham dio diezmos a Melquisedec? Hebreos 7:1-10 ; Génesis 14:17 :20." (05 03 04. Seis páginas)
4.  Antes del tiempo de Moisés, ¿se encuentran otros ejemplos de quienes diezmaban?
-Solo el de Jacob quien hizo voto de apartar el diezmo de todo, con tal que el viaje que estaba realizando tuviera un desenlace feliz ( Génesis 28:20-22 ). Que conste: Dios no mandó a Jacob a hacer el voto. Jacob hizo el voto de su propia voluntad. La fraseología del voto descubre un espíritu poco maduro que condiciona fe en Dios en bendiciones que Jacob deseaba para su viaje. "Jehová será mi Dios si...." (28:21). ¿Cuáles son las condiciones? "Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios" (28:20-21). Luego promete "y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti" . Muy parecida a la mentalidad de muchos "creyentes" de actualidad, ¿cierto? La mentalidad egoísta y materialista de intentar hacer tratos, convenios o negocios con Dios. En cambio, el cristiano entendido y maduro conserva su fe en Dios, no importando lo que le pase en esta vida material.
5.  ¿Diezmaban todos los patriarcas desde Adán hasta Moisés?
-No hay ninguna evidencia bíblica de que lo hicieran. Durante la Era Patriarcal no existía ningún sacerdocio especial,  tal como el sacerdocio levítico de la Era Mosaica, que necesitara sostenimiento. Se deduce que no hacía falta que se dieran de continuo los diezmos durante la Edad Patriarcal. No existiendo ningún sacerdocio especial, ¿a quiénes los hubiesen entregado, y para qué?
6.  Al recibir el pueblo de Israel las leyes dadas a través de Moisés, ¿cómo lee el mandamiento sobre diezmar?
- “Indefectiblemente diezmarás... cada año” ( Deuteronomio 14:22).  
7.  ¿Con qué frecuencia debían diezmar?
- “Cada año” ( Deuteronomio 14:22 ). ¡Una sola vez al año! No cada mes, ni cada semana, sino ¡una sola vez al año! Esta ley desmiente la práctica actual de no pocos pastores, profetas, evangelistas o "reverendos" quienes enseñan y exigen el diezmo, pues ¡ordenan que los feligreses diezmen cada semana!
8.  ¿De qué cosas tenían que diezmar los israelitas?
- “De todo el producto del grano” ( Deuteronomio 14:22). “De... vino y de... aceite” ( Deuteronomio 14:23).
- “De la simiente de la tierra como del fruto de los árboles” ( Levítico 27:30).
-“De vacas... de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara”, es decir, que fueran contados al salir a los pastos ( Levítico 27:32).
Y los líderes religiosos del presente que enseñan el diezmo, ¿piden a los feligreses la décima parte de los productos del campo (bananas, cocos, uvas, maíz, trigo)  y de los animales (vacas, caballos, ovejas, cabras) o de las aves (gallinas, pavos)? ¿O solo piden dinero?
9.  ¿Diezmaban los israelitas de su dinero?
-Ningún pasaje del Antiguo Testamento enseña el diezmo del dinero. Según Lucas 18:12, el fariseo que oraba, jactándose, dijo: “Doy diezmos de todo lo que gano”. Tal vez impliquen sus palabras que diezmase de su dinero. Con todo, las leyes del Antiguo Testamento sobre el diezmo claramente especificaban que el diezmo se constituía de lo que servia para la alimentación de los sacerdotes levíticos.
10.  Si los israelitas querían “rescatar algo del diezmo”, o sea, retener una porción del diezmo de los productos del campo o del ganado, ¿qué debían hacer?
-Calcular su valor, luego añadir por encima de su precio justo “la quinta parte de dicho precio” ( Levítico 27:31).
11.  ¿Qué debían hacer los israelitas con los diezmos?
-“Y comerás delante de... tu Dios en el lugar que él escogiere... el diezmo de tu grano...” ( Deuteronomio 14:23). Durante los primeros dos años de cada ciclo, los israelitas comían sus diezmos. El tercer año, y de ahí en adelante “cada tres años”, entregaban “todo el diezmo... de aquel año” a los levitas (la tribu sacerdotal de Israel), a los extranjeros, al huérfano y a la viuda ( Deuteronomio 14:28 ,29).
12.  ¿Quiere decir que no todos los diezmos fueron dados a los Levitas?
- Deuteronomio 14:22-29 y 26:12 enseñan que los levitas recibían todos los diezmos solo del “año tercero, el año del diezmo”. Según Deuteronomio 12:17-18, para los demás años los levitas comían los diezmos juntamente con los que los daban, participando de ellos también los hijos y los siervos de los israelitas.
-Y los líderes religiosos del presente que exigen diezmos, no pocos a voz en cuello, con amenazas fulminantes, ¿los piden cada tres años? ¿O los piden cada semana? ¿Comparten los diezmos con el extranjero, el huérfano y la viuda? ¿O los utilizan exclusivamente para su propio beneficio? Consabido es que no pocos pastores se enriquecen mediante los muchos diezmos de dinero que reciben. Habitan casas grandes. Visten ropa costosa. Andan en carros lujosos. Tienen mucho dinero en el banco. Viven como príncipes o reyes. Todo a expenses del pueblo creyente que desconoce la verdad sobre la doctrina de diezmos.
13.   Dice Números 18:21 que Dios dio “a los hijos de Leví todos los diezmos”. ¿Contradice este texto a los dos pasajes de Deuteronomio ya citados?
-Negativo. Es preciso interpretar Números 18:21 a la luz de Deuteronomio 14:23 y 26:12. Los Levitas recibían como heredad todos los diezmos de cada tercer año.
14.  ¿Por qué debía comer el israelita sus diezmos de los primeros dos años?
- “Para que aprendas a temer a Jehová todos los días” ( Deuteronomio 14:23).
15.  ¿Dónde debía comer el israelita sus diezmos?
-“Delante de Jehová” ( Deuteronomio 14:26), y solo en el lugar que él escogiere ( Deuteronomio 14:23). Se deduce que comerlos era un acto sagrado.
16.  De encontrarse algunos israelitas tan lejos del lugar escogido por Jehová para comer los diezmos que no pudieran llevar la décima parte del grano o del ganado, ¿qué debían hacer?
-Vender los diezmos, guardar el dinero, llegar al lugar señalado y comprar “cualquier cosa” que desearan comer ( Deuteronomio 14:24-26 ). Es notable que estos israelitas no cumplieran con su deber entregándoles a los sacerdotes dinero. ¡Debían comprar comestibles y comérselos ellos mismos! ¿No es interesante y muy instructivo este particular?
-¿Dónde comen sus diezmos los creyentes que, hoy por hoy, diezman? En primer lugar, no diezman de las cosechas o del ganado sino de dinero. En segundo lugar, no guardan ninguna de estas leyes del Antiguo Testamento referente al uso de los diezmos. Si hay que diezmar hoy día, con razón se pregunta: ¿por qué no hacerlo tal como fue hecho durante la Edad Mosaica, con el mismo propósito y de la misma manera? Hay quienes argumentan que estas directrices de la Ley Mosaica no vienen al caso ya que los diezmos predatan a Moisés, y citan a Abraham y Jacob. Pero también predatan a Moisés el altar de piedra y sacrificios de animales. Por lo tanto, ¿debemos edificar altares y sacrificar animales? Obviamente, esto de "predatar" no prueba nada.
17.  ¿Dónde se guardaban los diezmos que fueron apartados cada tres años para el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda?
-En los ejidos de las ciudades de Israel ( Deuteronomio 14:28; Nehemías 12:44). Desde aquellos lugares, o fueron repartidos directamente entre los que tenían derecho de recibirlos ( Deuteronomio 26:12) o fueron llevados y almacenados en las cámaras del templo en Jerusalén (2 Crónicas 3 1:4-13; Nehemías 12:44; 13:12). Los mayordomos encargados de los almacenes repartían los diezmos entre sus hermanos ( 2 Crónicas 31:11-13; Nehemías 13: 12-13).
18.  ¿Qué quiere decir “alfolí” en Malaquías 3:10 ? Exhorta Jehová: “Traed todos los diezmos al alfolí”.
-El “alfolí” era un granero, o almacén, donde los judíos guardaban los diezmos. Desde luego, hacía falta un almacén para guardar el diezmo de los productos del campo y del ganado, ¡pero no para dinero! El dinero se guarda en cajas de seguridad, bancos u otro lugar seguro, pero ¡no en un alfolí!
-El “alfolí” del tiempo presente, ¿qué cosa es? Pues, las cosas cambian, o las cambian a su gusto algunos religiosos muy propensos a ir, atrevidamente, más allá de las Escrituras. Hoy día, el “alfolí” ¡es el bolsillo del pastor o la cuenta de la iglesia!
19.  ¿Por qué nombró Dios a los levitas como recipientes de los diezmos de cada tres años?
-Porque Dios mismo había seleccionado a la tribu de Leví para que se dedicaran los varones calificados al servicio del tabernáculo ( Números 13:1-4). “Por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión” ( Números 13:21), no recibiendo heredad (o sea, una porción de la tierra prometida) entre los demás israelitas. Efectivamente, los diezmos eran su heredad ( Números 18:20-24).
-Hoy por hoy, los que piden diezmos, ¿pertenecen a la tribu de Leví? Si no son levitas, ¿con qué derecho reclaman diezmos?
(No faltan pastores que argumentan: “En la actualidad, nosotros los pastores somos los sacerdotes de la iglesia de Cristo”. Le recomendamos el estudio al respecto disponible entre los recursos sobre estos temas.)
Los pastores somos ‘los sacerdotes’ de la iglesia de Cristo , argumenta un pastor, afirmando que los diezmos son absolutamente necesarios.   También se aborda el tema de concilios religiosos, la organización de la iglesia primitiva, qué recursos utilizada aquella iglesia para hacer grandiosas obras evangelistas y benévolas, más otros temas relacionados.
20.  ¿Contaban los levitas con otras fuentes de sostenimiento en adición a los diezmos de cada tres años?
-Les correspondían también “la ofrenda de las cosas santas “ , “todo presente“ , “toda expiación“ , la “ofrenda elevada” , las “ofrendas mecidas” , las primicias “de todas las cosas de la tierra” , “lo consagrado por voto” y los primogénitos de todos los animales, con la excepción de los que debían ser redimidos ( Números 18:8 ,19).
-Surge una pregunta para los defensores actuales de diezmos para pastores o evangelistas: ¿por qué no reclamar también las expiaciones, ofrendas elevadas, ofrendas mecidas, etcétera? Si tienen derecho de vivir de los diezmos, pues, lógicamente, también derecho tienen de acogerse a las demás fuentes de sostenimiento que autorizó Dios para los levitas. Igualmente, si “la ofrenda elevada” , “las ofrendas mecidas” , etcétera, fueron abolidas cuando el Antiguo Testamento fue clavado en la cruz, cambiándose todo aquel sistema sacerdotal viejo para uno completamente nuevo ( Colosenses 2:14-16 ; Hebreos 7:12 ), ¡también fueron abolidos los diezmos!
21.  ¿Debían diezmar los levitas?
-En definitiva. “Presentaréis el diezmo de los diezmos”, instruyó Jehová a los levitas ( Números 18:26-32).

-Los líderes religiosos del tiempo presente que exigen diezmos, ¿también diezman? Observamos como muchos acaparan gustosamente, si bien no con avaricia, los diezmos, pero ¿dan ellos “el diezmo de los diezmos”? ¿O los meten todos en el bolsillo y siguen andando?
22.  En Malaquías 3:10 , Dios dice: “Traed todos los diezmos al alfolí” . ¿Es correcto exhortarle a la iglesia a diezmar, apelando a este texto como prueba?
-Definitivamente que no. Malaquías 3:10 pertenece al Antiguo Testamento. El Antiguo Testamento ha sido abrogado en su totalidad ( 2 Corintios 3:6-17 ; Hebreos 7:18-19 ), quitado de en medio y clavado en la cruz ( Colosenses 2:14-16 ). Los diezmos de Malaquías 3:10 procedían de los productos del campo y del ganado. Obsérvese la frase en el pasaje: “Y haya alimento en mi casa”. ¡Dinero no, sino ALIMENTO! Recalcamos: el “alfolí” mencionado en el texto era un almacén. La “casa” era el templo en Jerusalén.
23.  Según Mateo 23:23 , Cristo, al decir “sin dejar de hacer aquello” , respaldó la práctica de diezmar, en efecto mandando a los judíos de su tiempo a diezmar. Por consiguiente, ¿debemos sus discípulos diezmar también porque el mismo Señor enseñó el diezmo?
-Negativo. La respuesta es que no por la sencilla razón de que Cristo vivió y murió bajo el Antiguo Testamento ( Gálatas 4:4), no entrando en vigor el Nuevo Testamento hasta diez días después de ascender el Señor al cielo (Hechos 1 y 2; Hebreos 9:14-17). Por lo tanto, no es de extrañarse que el Señor enseñara la ley del diezmo ya que él mismo vino a cumplir toda la Ley Antigua. Una vez cumplida, fue quitada de en medio, efectuando Dios mismo el “cambio de ley” correspondiente ( Hebreos 7:12), y entrando en vigor el Nuevo Testamento establecido sobre “mejores promesas” ( Hebreos 8:8-13). En este Nuevo Pacto es donde encontramos las leyes de fe y práctica para la iglesia, y no en el Antiguo Testamento.
24.  ¿Se nombran los diezmos en el Nuevo Testamento después de que este Nuevo Pacto, sellado con la sangre de Cristo, entrara en vigor?
-Solo en Hebreos 7:1-14. El estudioso de este pasaje bíblico comprendo pronto que el propósito del autor no es enseñar a la iglesia a diezmar sino probar que el sacerdocio de Melquisedec es superior al sacerdocio levítico.
25.  Hebreos 7:8 dice: “Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales”. ¿Significan estas palabras que en la iglesia del Siglo I hubiese hermanos que recibieran diezmos?
-Negativo. Cierto es que el verbo “reciben” indica tiempo presente. ¿Por qué utiliza el autor de Hebreos este verbo de tiempo presente? Porque cuando escribió el libro el templo judío todavía existía en Jerusalén, y los levitas seguían recibiendo los diezmos del pueblo judío, pues la gran mayoría de los judíos, incluso los levitas, no había aceptado a Cristo como el Mesías ni creía que el Antiguo Testamento hubiese llegado a su fin.
26.  Melquisedec era tipo de Cristo y Abraham es el padre de todos los que andamos por fe. Si Abraham dio diezmos a Melquisedec, ¿no nos enseñan estas circunstancias, por implicación, que nosotros los cristianos, siendo hijos espirituales de Abraham, debemos dar a Cristo, el ante tipo de Melquisedec, los diezmos?
-El Espíritu Santo no nos presenta semejante argumento en el Nuevo Testamento para convencer a los miembros de la iglesia de Jesucristo a diezmar. Dado el contexto de Hebreos, el capítulo siete, bien pudiera haber el Espíritu Santo desarrollado tal argumento, pero no lo hizo, hecho significante que no pasará por alto el estudioso perspicaz e imparcial. Ahora bien, Abraham es el padre de la fe ( Gálatas 3:7 ) para los que obedecemos los preceptos del Nuevo Testamento, pero no por este enlace espiritual entre él y nosotros nos vemos obligados a edificar altares de piedras o sacrificar animales porque él lo hiciera, ¡ni a diezmar porque él diezmó! La fe de Abraham es la virtud que imitamos, y no la clase de obras que aquel renombrado patriarca realizara.
27.  ¿Diezmaban los miembros de la iglesia primitiva?
-Negativo. No recibieron mandamiento alguno que los obligara a diezmar. En todo el Nuevo Testamento, ¡no hay siquiera un solo ejemplo de algún hermano o iglesia que diezmara! ¡Ni uno! ¿Adónde habrían de llevar los diezmos? ¡La iglesia no tenía “alfolíes”, templos tal cual el de Jerusalén o almacenes! La iglesia, ya libre del Antiguo Testamento, no tenía que sostener al sacerdocio levítico. Cristo no estableció en su iglesia un sacerdocio especial, el que los miembros tuvieran que sostener mediante diezmos, sino constituyó a todos los miembros de su iglesia “reyes y sacerdotes” ( 1 Pedro 2:4-10; Apocalipsis 1:6).
28.  ¿No había sacerdotes en la iglesia apostólica?
-Sacerdotes tal como los de Leví no los había. Tenga presente, estimado lector, el hecho de que el sacerdocio fue cambiado ( Hebreos 7:12) cuando Cristo murió, y entró en vigor el Nuevo Testamento. Bajo el Nuevo Testamento, Cristo es el sumo sacerdote ( Hebreos 4:14-16) y todo miembro fiel de la iglesia es constituido sacerdote “para ofrecer sacrificios espirituales” ( 1 Pedro 2:4-10). Sacerdotes que sacrificasen, intercediesen o celebrasen culto por los creyentes no los había en la iglesia establecida por Cristo, ¡ni los hay en el día de hoy en la verdadera iglesia del Señor!
29.  Entonces, ¿qué líderes se constituyeron en la iglesia?
-Además de los apóstoles, había ministros o evangelistas ( 2 Corintios 3:6), y en cada congregación local gobernaban ancianos, o sea, pastores, también identificados como obispos (siempre una pluralidad y no un solo obispo o pastor). Además había diáconos ( Tito 1:5-11; Hechos 14:23; Filipenses 1:1; 1 Timoteo 3).
30.  ¿Puede la iglesia sostener económicamente a sus ministros o ancianos (pastores, obispos) para que se dediquen a tiempo completo a los distintos ministerios?
-Sin duda alguna. “Ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” ( 1 Corintios 9:14). En ocasiones, el apóstol Pablo trabajaba con sus propias manos para “no poner ningún obstáculo al evangelio” ( 1 Corintios 9:12), o “para no ser gravoso a ninguno” ( 2 Tesalonicenses 3:8). No obstante, a veces recibía “salario” ( 2 Corintios 11:8 ), y siempre defendía el derecho de los obreros en el Reino espiritual de recibir sostenimiento ( 1 Corintios 9:1-15 ; 2 Tesalonicenses 3:6-10 ; Filipenses 2:25-30 ; 4:10-20; 1 Timoteo 5:17-18 ).
31.  En 1 Corintios 9:9 , Pablo cita “la ley de Moisés” donde “está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla” . ¿Implica su argumento que la ley de Moisés aún está en vigor y que los cristianos debemos apartar el diezmo para sostener a los evangelistas u obispos?
-De manera alguna. Citar la Ley de Moisés no quiere decir que referida Ley aún esté vigente. Lo único que significa es que la parte citada apoya la enseñanza que se quiere presentar, sin contradecir doctrina alguna del Nuevo Testamento. El mandamiento “No pondrás bozal al buey que trilla” ( Deuteronomio 25:4) nada tuvo que ver con los diezmos. ¡Los bueyes no se comían los diezmos! ¡Ni tampoco viven de los diezmos los obreros legítimos y fieles de la verdadera iglesia del Señor!
32.  En 1 Corintios 9:13 , el apóstol Pablo escribe: “Los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo” . ¿No se refieren estas palabras a los diezmos?
-Es posible que sí. Quizá se trate de los sacerdotes levíticos que comían los diezmos traídos al templo judío en Jerusalén. Es preciso tener presente el hecho de que el templo judío aún existía en Jerusalén cuando fue escrito 1 Corintios y que los levitas seguían oficiando en él. Aquellos levitas que no aceptaron a Cristo como el Mesías vivían en parte de los diezmos, como también de los holocaustos y las ofrendas mecidas, etcétera. Su ejemplo es uno de entre varios traídos por Pablo para probar que los ministros de la iglesia también tienen derecho de recibir sostenimiento. Otros ejemplos son: “¡Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto?” ( 1 Corintios 9:7). Referirse al ejemplo de los levitas no significa, ni por implicación, que la iglesia esté obligada a apartar el diezmo para sostener a los obreros espirituales del Reino.
33.  Si los diezmos fueron abolidos cuando fue clavado el Antiguo Testamento en la cruz, ¿cómo se sostienen bíblicamente los ministros del Nuevo Pacto?
-Mediante las ofrendas voluntarias apartadas cada domingo por los cristianos. La regla del Nuevo Testamento es: “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga algo, según haya prosperado” ( 1 Corintios 16:2). “Cada primer día” (Todos los domingos. Los sábados, no, ni los demás días, sino los domingos.) Cada uno... (Todos y cada uno, y no unos pocos.) ”Ponga aparte algo” (El diezmo no, sino algo. Compárese 2 Corintios 8:1-12; 9:7,8). Los fondos recaudados de esta manera pueden ser utilizados para socorrer a los necesitados ( Romanos 15:26) o para suplir las necesidades de los ministros del Reino ( Filipenses 4:10-20).
-Además, los cristianos debían brindarle hospedaje a los ministros de la Palabra, cooperando con ellos y encaminándolos para que continuaran sus viajes evangelísticos (3 Juan 5-8; Hechos 6:14-15; 18:1-3,7). Asimismo ha de proceder la iglesia hoy día. Cuando Cristo envió a los doce, y luego a los setenta, no los instruyó a cobrar diezmos sino a quedarse en los hogares de los justos y a comer lo que les pusieran delante ( Mateo 10:5-15; Lucas 10:1-12).
34. ¿En qué consistían las ofrendas dadas cada domingo por los miembros de la iglesia primitiva?
-Los relatos y detalles circunstanciales divulgados en el Nuevo Testamento indican que consistían principalmente de dinero. La iglesia no contaba con un alfolí (granero) central. No es concebible que Pablo y los pocos obreros que andaban con él en la misión de llevar las ofrendas de Macedonia y Acaya a Judea cargaran muchos víveres, ganado, etcétera. Obviamente, las ofrendas que llevaban eran de dinero (2 Corintios, los capítulos ocho y nueve). Las dádivas enviadas por los filipenses a Pablo por un solo hombre (Epafrodito) eran, sin duda, de dinero ( Filipenses 2:25-30 ; 4:10-20). En cambio, los diezmos dados por Israel eran de granos, aceite, ganado, etcétera.
35.  ¿Qué significa “salario” en el contexto de 2 Corintios 11:8 ?
-Indica un ingreso justo, suficiente para que el ministro de la Palabra pueda sufragar los gastos normales de la vida.   
36.  ¿Puede la iglesia proveer sostenimiento para la esposa e hijos jóvenes del predicador u obispo casado?
-Puede y debe, si es necesario para el bienestar de la familia ( 1 Corintios 9:5-6).
37.  ¿Quiénes tienen control absoluto de las ofrendas?                                                                                                 
-Lógicamente, los encargados de cada congregación. En la iglesia primitiva no había concilios que se adueñaran de las ofrendas o que exigieran “el diezmo de los diezmos”.
-En la actualidad, hay muchos atropellos  y escándalos en muchas iglesias a causa de "diezmos" exigidos, recibidos y administrados por un solo oficial, "el pastor". ¿Cuál congregación de los tiempos apostólicos fue gobernada por un solo "pastor"? Se conoce a una sola, a saber, la que Diótrefes dominaba. Lejos de encomiar el apóstol Juan a Diótrefes, lo denunció severamente diciendo: "Le gusta tener el primer lugar entre ellos... recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia" (3 Juan 9-10), rasgos de verdadero dictador. ¿No actúan como "dictadores" gran número de los "pastores" que imponen diezmos?
38.  Al tratarse de la generosidad, ¿debemos los cristianos superar aun a los israelitas?             
-Se deduce que si, pues nuestra obra es más abarcadora y más urgente que la de aquellos israelitas. Con “la voluntad dispuesta”, debemos ofrendar, no según lo que no tengamos sino según lo que tenemos, dando generosamente, “no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” ( 2 Corintios 8:12; 9:6-7). Estas mismas reglas son las del Nuevo Testamento para el sostenimiento de todas las obras espirituales de la iglesia. Si podemos dar más de la décima parte de nuestros ingresos  estamos en la perfecta libertad de hacerlo. Pero si las condiciones económicas de cualquier miembro de la iglesia no son favorables, dificultando o haciendo imposible una ofrenda generosa, no por ello será rechazado tal hermano. No será puesto en disciplina. No se le prohibirá el privilegio de participar de la Santa Cena del Señor todos los domingos por el hecho de no poder ofrendar ni siquiera un poquito. Mucho menos será castigado por no diezmar. No tiene que diezmar. Ningún cristiano tiene que diezmar obligatoriamente. Todo cristiano fiel al Señor se somete al Nuevo Testamento, y no al Viejo. El Nuevo trae nuevas directrices sobre cómo ofrendar para agradar a Dios.
39.  ¿Puede el cristiano robar a Dios?
-Opinamos que sí, en el contexto del Nuevo Testamento. ¿Lo hace si no diezma? Negativo. El cristiano no tiene que diezmar. Desagrada a Dios aquel cristiano que no ofrenda de acuerdo a las directrices nuevas asentadas en el Nuevo Testamento. Si no aporta generosamente, pudiendo hacerlo, efectivamente, se hace culpable de robar a Dios.
40.  Si los diezmos han sido abolidos y vivimos bajo el Nuevo Testamento, ¿por qué tantos pastores, evangelistas y obispos enseñan que el pueblo de Dios del presente debe diezmar?
-O desconocen las verdades presentadas en este estudio, o con avaricia hacen mercadería de los creyentes ( 2 Pedro 2:1-3). Los que alegan haber recibido revelaciones y sueños según los que los cristianos deben diezmar, definitivamente, son guiados por “un poder engañoso” ( 2 Tesalonicenses 2:11-12 ), y no por el verdadero Espíritu Santo, pues el verdadero Espíritu de Dios no contradice nunca las reglas ya establecidas en el Nuevo Testamento. Todo “ministro competente del Nuevo Pacto” ( 2 Corintios 3:6) sabe que la iglesia ha de regirse por el Nuevo Testamento, y no por el Antiguo. Ningún ministro honesto se vale de revelaciones o sueños engañosos para estafar al pueblo de Dios.
41.  ¿Es aprobada la práctica de vender en las iglesias pasteles, budines, jugos, refrescos (gaseosos), frituras o revistas ungidas?
-Definitivamente que no. Cristo condenó enérgicamente la mercadería practicada en el templo en Jerusalén ( Juan 2:13-22). ¿Cómo podemos pensar que aprobara semejante mercadería en su iglesia? De hecho, la condena rotundamente ( 2 Pedro 2:1-3; Romanos 16:18; 1 Timoteo 6:3-5).
Amigo lector, si se encuentra usted en una iglesia que exige diezmos y hace mercadería del evangelio, considere sobriamente su salvación. Dios no se agrada de los que por la Antigua Ley se justifican. Dice que los tales han caído de la gracia, desligándose de Cristo ( Gálatas 5:1-4). Ni se complace Dios en los que hacen de su iglesia una casa de mercadeo. Si a usted le enseñaron mal sobre las doctrinas trazadas en este estudio, ¿no le convendría buscar la iglesia cuyo mensaje y práctica se ajustan a las verdades bíblicas? Todavía está en la tierra una iglesia que no diezma sino que enseña la ofrenda voluntaria generosa, realizando obras no pequeñas, tanto benévolas como evangelísticas, mediante ofrendas abundantes dadas el primer día de cada semana. En casi todos los países del mundo, existen congregaciones que se rigen por el Nuevo Testamento, y no por el Antiguo. Estas congregaciones enseñan la “sana doctrina” sobre diezmos, ofrendas voluntarias y el sostenimiento bíblico para obreros dignos de recibirlo. Comúnmente, se identifican como “iglesia de Cristo”, no tomando otros nombres o apodos. Para pertenecer a esta iglesia, es preciso obedecer “de corazón aquella forma de doctrina” ( Romanos 6:17 ) que enseña el Espíritu Santo: creer, arrepentirse y sumergirse en las aguas “para perdón de los pecados” ( Marcos 16:16 ; Hechos 2:38 ). Al usted obedecer estos mandamientos, Cristo le añadirá a su iglesia.